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miércoles, 7 de septiembre de 2011

DESPACITO - NUEVA FORMA DE VIVIR Y DISFRUTAR




La Revolución Industrial y Revolución Tecnlógica, crearon una nueva forma de producir, trabajar y vivir.
Sustituyen la mano de obra artesanal, única y exclusiva, en aras de poner al alcance de todos, todo lo que se pueda producir. Incluso la alta costura, deja sitio al pret aporter.
Se trabaja en cadena, con puestos de trabajo superespecializados.
Esto crea una nueva forma de vida. Todo es más rápido. Hacer todo deprisa; ir angustiado, estresado, metido en una vorágine permanente. Los ejecutivos, yuppies, brokers y demás especialistas en asistir a reuniones, viajar, y tener poca vida familiar.
Aparecen nuevos transtornos mentales y nerviosos derivados de esta forma de vida que por supuesto afecta tanto a hombres como mujeres.

Como contrapunto, aparece un nuevo movimiento para contrarrestar los perjuicios que sin duda esa forma de vida ocasiona.
Se llama MOVIMIENTO SLOW.
El movimiento Slow nació en la Plaza de España romana, en el año 1986. Su nacimiento es indisociable de cierta actitud contestataria en clara oposición a la americanización de Europa.
Cuando el periodista Carlo Petrini se topó con la apertura de un conocido establecimiento de comida rápida en este enclave histórico de la capital italiana, algo se removió en su interior. Definitivamente, se habían traspasado los límites de lo aceptable y entendió, de forma casi visionaria, los peligros que se cernían sobre los hábitos alimentarios de la población del
viejo continente, ofuscado en imitar el tempo vital marcado al otro lado del Atlántico. La respuesta no se hizo esperar, fundándose la semilla del movimiento; Slow Food.
La idea era simple; proteger los productos estacionales, frescos y autóctonos del acoso de la comida rápida y defender los intereses de los productos locales, siempre en un régimen sostenible, a través del culto a la diversidad, alertando de los peligros evidentes de la explotación intensiva de la tierra con fines comerciales.
Tras Slow Food, aparecerían nuevas aplicaciones a otros ámbitos esenciales de nuestras existencias como el sexo, la salud, el trabajo, la educación o el ocio que acabarían por conformar las áreas de influencia del movimiento Slow.
Un nuevo concepto. Disfrutar de lo que se esté haciendo en ese momento; saborearlo.

Slow Cities (las ciudades lentas) en España
El movimiento "Slow" propone tomarse de forma más pausada la vida, siendo selectivos en nuestras actuaciones y plenamente conscientes de cómo invertimos nuestro tiempo. Dentro de este moviminiento, pero de manera independiente, se engloba el Slow cities o Citta slow.

Ocho son las elegidas, por ahora, como ciudades lentas en España y por tanto han pasado a formar parte de la red internacional de éstas.

- Begur, Pals y Palafrugell en Gerona; Mungía y Lekeitio en Vizcaya; Bigastro en Alicante; Pozo Alcón en Jaén y Rubielos de Mora en Teruel.

Estos pueblos ya pertenecen al movimiento Slow Cities en España y en el mundo. Decenas de otros municipios españoles han manifestado su interés de sumarse a esta iniciativa que, indirectamente, tiene su origen en Italia.

Después de cerca de dos años de papeleo y tras superar los requisitos indispensables para pasar a formar parte de la comunidad Slow, España ya es oficialmente miembro reconocido.

Las Slow Cities defienden un ritmo de vida más pausado, manteniendo las tradiciones que identifican a los pueblos, pero sin renunciar a los avances tecnológicos.

Las ciudades lentas han de cumplir con una serie de requisitos tales como no tener más de 50.000 habitantes, no ser capital de ningún tipo y además contar con una legislación respetuosa con el medio ambiente.

Algunas medidas instauradas en las ciudades lentas son la implantación de instalaciones para el uso de energías renovables, la recuperación y protección de la huerta tradicional como patrimonio natural y como parte del paisaje, el control de la emisión de gases nocivos para el medio ambiente... etc

La primera ciudad que predicó con el ejemplo fue Bra, en Italia. En Bra el reloj de la plaza está retrasado 30 minutos y todas las tiendas cierran los jueves y los domingos. Los coches tienen vedado el acceso al centro con el fin de evitar el estrés y cientos de caracoles ( símbolo del movimiento Slow), están repartidos por las calles de la ciudad.

20 comentarios:

Manuel dijo...

uhmmmm, que quieres que te diga, Maru, tanto miedo me da la voragine de la sociedad moderna como el intentar recuperar lo tradicional a base de normas y reglamentos impuestos.hay conceptos que tenemos que asumir si no queremos seguir en la edad Media, no hace falta ser Amish. bastaria, creo yo, con mantener como algo prioritario el concepto de vida familiar, eso arreglaria muchas cosas ypondria otras muchas en su justo lugar.
Un beso

San dijo...

Una forma de vivir distinta a la acostumbrada, aunque me temo que dificil de conseguir. Todo tiene un derecho y un revés habria que ver cual es cual en esta sociedad un tanto idilica según sus seguidores.
Besitos,

MARU dijo...

QUERIDOS amigos Manuel y San.
Bueno, simplemente he traído otra forma de ver la vida.
Creo que es una cuestión de elección personal, si ésta es posible.
Desde luego, no hace falta ni calvo ni con siete pelucas.
Pero lo que creo firmemente, porque así lo he vivido, hay una gran diferencia entre vivir en una ciudad pequeña a una grande. Por ejemplo, y siempre personalmente, es mucho más rica y pausada la vida en Tenerife, Palma de Mallorca o Salamanca que Madrid, Barcelona o Valencia. (he vivido en todas las que comento).
Y claro, a mi edad, no tendría ninguna duda. Ya que mi hijo mayor vive en EEUU, si mi otro hijo no viviera en Valencia, tenlo por seguro que no viviría aqui, sino en una ciudad más pequeña. No hay comparación con la calidad de vida...
Pero repito, es mi punto de vista y desde mi edad, claro.
Besitos a los dos gracias.

Matices dijo...

Es muy complicado si no tienes una creencia firme en ello. Yo he trasladado mi vida de fin de semana durante dos años a una casa en la sierra a una hora de aquí, el cambio es brutal y si te digo la verdad, a mi la que más me costó, que por mi trabajo siempre tengo cosas pendientes y no es ocio precisamente, supongo que el ritmo no para... Conseguí congraciarme con el lugar y adaptarme a lo que nos iba dando, a la tranquilidad, al sosiego. Pero... creo que no viviría allí y mira que lo echo de menos.
Reconozco que es un problema de "mentalidad urbana".
Interesante tu propuesta
Besos

Ricardo Musso dijo...

Buenos días MARU.

Interesante información.
En mi opinión, depende más de la decisión de adoptar una filosofía diferente a la que te propone el sistema para ser considerado una persona de éxito que de vivir en un lugar determinado.
Y digo ser considerada porque estar todo el día a 2000 RpM no es garantía de llegar a serlo, ya que el éxito es una calificación muy subjetiva, tanto para el que lo ambiciona como para el que lo mira (la sociedad).

Tampoco creo que una pequeña ciudad garantice que logres vivir con más serenidad.
El ejemplo que relaté en mi última publicación es uno entre muchos que podría contar de cómo a pesar que ese paciente vive en esta pequeña y hermosa “aldea” donde vivo, desde hace más de10 años, no ha conseguido encontrar un ritmo más sereno.
No voy a negar que estar rodeado de estos paisaje, y tener acceso a ellos en un instante, te permite disfrutar de un panorama diferente que en grandes urbes con sus moles de cemento, pero me inclino a pensar que hacer las cosas que debemos hacer serenamente (incluso el ocio que también es hacer) es una decisión que depende de nosotros tomar y un aprendizaje que tendremos que recorrer.

Vísteme despacio que estoy apurado”, es una sabia frase atribuida a Napoleón dirigida a su criado que estaba ayudándole a ponerse su chaqueta.

Besos amiga.
Rik

Otra vez a viajar al olvido dijo...

Hola! Vine a contarte que estaré en España en algunos recitales de poesía y también aprovecharé para seguir presentando mi novela, Detrás de las sonrisas, que fuera publciada en Zaragoza. El 29-9 estaré en Cordoba, en la Tetería Omundo. El 6, 7 y 8 de octubre en Ourense, y del 15 al 19 de octubre en Zaragoza. Ya te iré diciendo los lugares y si se agregan otras fechas. Saludos.

gustavo dijo...

agüela, primera consideración...si mal no recuerdo, alfredo hace referencia al sexo lento...pues bien, de su relato podemos tomar ejemplo para lo referente a sexo lento que propone este post informativo y más que curioso tuyo.
segunda consideración...estoy de acuerdo con eso de los pueblos con menos de 50 mil habitantes...conozco munguía...y te puedo aseguar que no es más lento que el mío ni por asomo...en el mío aún se pueden ver caracoles por todas las partes, en el mío aún está desde mi punto de vista lo máslento que un pueblo puede ofrecer: sus viejos dedicados a comer, dormir y a pasear, y como mucho a labrar pequeños huetos...
tercera consideración...no creo que un pueblo slow haya de introducir nada de eso que pone a bailar con lo ecológico, un pueblo slow debe de ser ecológico per sé...
medio beso, agüelazaaa¡¡

vicente dijo...

Hola, Maru: Después de leer tu invitación a cambiar de blog (me agradó eso de que te veamos a tí misma), he llegado a éste ofreciendonos un tema del cual -por acá en Chile- somos mucho más vulnerables, como es elegir vivir tranquilos, comiendo bien y celebrando en paz.
Hace un tiempo hice un viaje al sur que es tremendamente hermoso. Fui a una ciudad con calles cuadradas tal como la diseñaron los antiguos españoles. Los sureños muy acogedores no me llevaron a comer en alguna "picada" conocida, donde se comen ensaladas y carnes de óptima calidad. Me llevaron al recién construído mall en cuyo patio de comidas se servían comidas rápidas en un 95%. La mitad de la gente es de origen campesino que es acosada con una publicidad muy efectiva. Pero algo estamos haciendo. Tu post y los comentarios me han dado más ánimo. Gracias.
Abrazos.

alfredo dijo...

Desconocía la última hora del tal movimiento, siempre pensé que lo aplastaría la apisonadora de turno.
Pero quizá el secreto sea empezar en lugares pequeños, donde los conceptos de calidad y lentitud todavía van juntos. Y además, hay menos apisonadoras...

Besos

Verónica Marsá dijo...

Yo creo que la bombilla es la culpable de ese cambio del concepto de tiempo. Ya no hay día y noche naturales sino a placer...


Cuádruple besito.

Natàlia Tàrraco dijo...

Vaya MARU, citas al caracol, símbolo de la lentitud, yo también.

Esos moviminetos (¿lentooos?)llevan buena voluntad, pas mal, una elección positiva. Pero existen muchos ritmos, muchas formas y pensamientos sobre la forma de ver la vida. A cada cual su ritmo vital que todo es relativo.

Paremos, eso sí, ese frenesí sin sentido que nos lleva el minuto, la vida,por delante a cambio de nada. Piano si va lontano.
Besitooos

María dijo...

Yo siempre lo tuve clarísimo mi querida MARU,

vivo en una ciudad pequeñita por elección propia, pude vivir en Vigo por ejemplo y aun sin ser una ciudad grande, a mi nooo me gusta... prefiero vivir en un lugar Slow... donde los niños se mueven solos, conoces a la gente, te conocen ( más esto que lo anterior, que soy mu, por mu despistadilla :-) no puedo decir que se viva despacio porque el reloj, tritemente nos lo imponemos cada una de las vidas que por obligación debemos vivir... pero si no es por eso... sí... se respira si quieres, slow.

En un páis como España, donde la gastronomía es un lujazo... ¡¡hasta de tapas!! lo que es penoso es que nos hayamos vendido al fast foot ...y estos listillos jajaja que en realidad no han inventado nada, pero se han dado cuenta de lo que de verdad merece la pena, han hecho un movimiento... a mi sin duda que su filosofía me gusta, quizá no tanto que a todo tengamos que ponerle nombre, carteles y simposiums... todo es más fácil y sencillo creo yo... vivir, disfrutando de la vida, estropeando lo menos posible con ello y saboreando lo riquísimo que saben todas las cosas que ella nos ofrece...¡tranquilamente siempre que nos dejen hacerlo!! :-)


Un beso muuuuy grandísimo mi cielo, espero que disfrutes muy, pero muy slow de tu finde:-)


Muaaaaaaaaaaaaaaaakss a miles, mi querida MARU.

javier dijo...

En el punto medio veo la virtud. Personalmente tomo medidas de uno y otro lado. Además, eso de etiquetar los ayuntamientos a sus ciudadanos , pues como que no...que hoy lentos y mañana acelerados segun les convenga. Vivo en Madrid, y no lo camriaria por otra ciudad, con todos mis respetos, por que tengo todo lo necesario para una vida cómoda y a mi medida. Espacios pueblerinos, barrios provincianos, Más parques y árboles que la mayor parte de ciudades pequeñas ( madrid es la segunda ciudad el mundo con máa árboles). Y restaurantes, y cines, exposiciones y museos ( por cierto mañana tengo entradas p0ara ver la expo de Anonio Lopez ) No todo son molinillos que rompen el paisaje. Eso si, a la hora de comer: Chuleton gallego con patatas fritas y pimientos de piquillo, regado por un caldo de cualquiera de nuestars tierras vinicolas

Medea dijo...

Querida Maru, algo más a lo que me voy a apuntar, jeje yo misma tendría que insertarme un chip para ir a menos revoluciones, muchas cosas que hacer y la cabeza no da de sí (al menos la mía)llegamos a ser un peligro, siempre deprisa, siempre deprisa, me estreso y…se me olvida ponerle el freno de mano al coche al dejarlo aparcado, algo que casi me ocasiona un disgusto. Ainssssss que me voy corriendo a hacer la cena y luego te vuelvo a leer MAS DESPACIO. Un beso grandote preciosa.

Belkis dijo...

Entiendo que no es fácil, pero a mi en particupar me encantaría que se consiguieran los objetivos de esta nueva forma de vida, porque la verdad es que el tanto estres está minando seriamente las vidas de muchas personas y esto va en detrimento de todas las instituciones, desde las familias hasta los grandes consorcios empresariales y gubernamentales.
Gracias por difundir esta información Maru.
Te dejo un cariñoso saludo.

Belkis dijo...

Quise decir particular, en vez de particupar. Perdón!!!

Carol dijo...

Muy interesante tu entrada querida Maru, yo me considero una tortuga y me gusta caminar lenta por la vida, respeto el ritmo de los demás pero yo tengo el mío propio y cuando me sacan de él me agobio.

Lento y seguro, lo prefiero, y el tomarme mi tiempo para determinadas cosas que no se pueden hacer en un santiamén.

Besitos.

Alejandro Kreiner dijo...

Está bien la iniciativa. Las grandes aglomeraciones de población si que influyen en la calidad de vida.

Saludos.

MARU dijo...

Gracias queridos amigos. Es muy enriquecedor, después de leer sobre un tema, poder ver los pareceres y sentires de todos los amigos.
Siempre es muy enriquecedor.
GRACIAS.
Un beso a todos.

Ana Tapadas dijo...

Eu fico sempre encantada com os teus pots.
estive a ler os de cima 8arriba) e comento neste, pois me identifico muito com esta forma de estar, de comer, de ser... costumo repetir: «devagar, para chegarmos cedo.». E acredita que tenho uma vida mesmo muito ocupada.

Saudades,
Beijinho